La obediencia trae valentía y contentamiento, sin importar las circunstancias. “Entonces me puse a orar y a dirigir mis súplicas al Señor mi Dios. Además de orar, ayuné y me vestí de luto y me senté sobre cenizas. Esta fue la oración y confesión que le hice: ‘Señor, Dios grande y terrible, que cumples tu... Leer más →
