“¡Me siento mal por haberle fallado a Dios!” En muchos cristianos se escuchan estas palabras, con rostro de frustración y tristeza, ya sin ánimo ni deseos de pelear por el Señor. Nadie está exento de fallarle a Dios, y Él en su soberanía lo sabe. Pero, la pregunta aquí es, ¿qué hacemos después de fallar?... Leer más →
