Nuestra fe y nuestra confianza, y el lugar donde las depositamos, funcionan como si fueran el dinero de nuestro corazón: tenemos una cantidad limitada de fe y confianza para invertir y podemos ganar o perder dependiendo de dónde decidamos hacerlo. La Biblia es clara en que no podemos poner nuestra fe y confianza tanto en... Leer más →
